Luego del tacto es difícil, el tacto genera esa sensación de plenitud, de sentirte completa y eso que solo describí un juego de manos, para con la piel del otro ser.
Pensando entonces, decidí que lo siguiente que me gusta en la vida, depende del olfato, no es el olfato, pero depende de lo que este sentido nos entrega.
Me gustan los perfumes en la gente, bueno a ¿quién no le gustan los perfumes?
Pero la razón por la que me gustan, creo que no todas las personas lo piensan o lo analizan creen que es algo que está y ya.
Pero en este caso a mi me gustan los perfumes en la gente, porque te marca, te marca a tal punto que aquella marca queda de por vida.
Me gustan sentir los perfumes en especial cuando alguien te abraza y quedas justo en ese lugarcito que te permite sentir una mezcla del perfume y el olor de la persona y hace que ese abrazo se transforme en algo diferente. En este abrazo no solo hay tacto, no solo hay un aroma, hay una activación de dos sentidos que generan un recuerdo y eso es mucho mejor que cada una de las cosas por separado.
Me gustan los perfumes cuando quedas impregnada de ellos una mezcla nuevamente entre el perfume y el olor de alguien y te mueves y ya no hueles a ti, hueles a esa persona y eso te hace sonreír.
Me gusta cuando sientes un aroma y te evoca un recuerdo, un lugar de la infancia y muchas veces ni siquiera tu lo entiendes, pero tu mamá tu abuela te lo explican, en mi caso es el te con canela, ese tecido de tetera que hacía mi abuela. La casa de mis tatas olía así y cuando lo volví a sentir muchos años después sentí paz, tranquilidad y una sensación de gratos momentos.
Entonces, me gusta lo que provocan los olores, me gusta que a veces sientes un olor, un perfume que era característico de alguien y lo recuerdas... Esto hace que sienta que de un día a otro la vida quiere que la recuerde y no puedo hacer nada por evitarlo y en eso hay eternidad de esa persona en uno.
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